por GodOfTrively Guías de viaje

Dónde comer en Roma: los mejores sitios

Los mejores sitios para comer en Roma por zonas: pastas frescas, supplì, pizza al taglio y el tiramisú más famoso de la ciudad, con qué pedir en cada uno.

Decimos las cosas como son: en Roma se come OBSCENAMENTE bien, y ojo, porque no hace falta gastarse un dineral. Entre la pasta fresca hecha delante de tus narices, el supplì crujiente, la pizza al taglio que llevaba media hora dándote hambre y el tiramisú que merece una medalla, la parte más complicada de tu viaje gastronómico no será elegir el restaurante: será no comer todo en un día.

Esta guía es la versión resumida de nuestra semana probando-sufriendo-disfrutando en Roma. La hemos ordenado por zonas para que la lleves mientras paseas, con lo que pedir en cada sitio y el momento exacto en el que ir.

Una nota rápida sobre la comida romana: cacio e pepe (pasta con queso pecorino romano y pimienta), carbonara (con huevo y guanciale, NI SE OS OCURRA pedirla con nata), amatriciana, gricia, supplì a modo de croqueta y carciofi alla giudia (alcachofas fritas) son los clásicos que hay que probar. Y de postre, tiramisú, panna cotta y gelato. Si algo de esto no ha pasado por tu plato, aún no has comido en Roma.

Zona Vaticano: pasta y pizza para llevar

Pastasciutta — la pasta fresca para llevar

Si tu plan es visitar los Museos Vaticanos, apunta una parada aquí antes: Pastasciutta. Pasta fresca recién hecha con salsa a elegir, servida en un contenedor para llevar, o mejor dicho: carbonara o cacio e pepe por menos de lo que cuesta un café con vistas. Ten en cuenta que el sitio es pequeño, así que ve a horas prudentes (antes de las 13:00 o después de las 14:30) para no comer con la gente del tour.

Pappardelle con ragú de pasta fresca para llevar en Roma
Pizza al taglio de Alice Pizza en el Vaticano

Alice Pizza — pizza al taglio de escándalo

Cerca del Vaticano, concretamente en la Vía delle Grazie, está una de las Alice Pizza más famosas de la ciudad. Es pizza al taglio (al corte): eliges el trozo, te lo pesan y pagas al gramo, así que puedes probar tres tipos distintos por poca pasta. La de patata con queso está increíble, pero la carbonara y la de mortadela no tienen nada que envidiarle. Perfecta para comer un bocado de excelencia sin sentarte ni dos minutos.

Centro (Piazza Navona, Panteón, Fontana di Trevi): los clásicos

Supplizio — el templo del supplì

El supplì es la joya de la comida callejera romana: bola de arroz, tomate, carne y mozzarella, rebozada y frita. Y Supplizio es, literalmente, su templo, en pleno centro. Crustoso por fuera, fundido por dentro… Así, deja a tu grupo en paz y pide un par para compartir: el clásico y el de la semana. Sitio pequeño (lo avisamos) así que id con margen o para llevar y comed sentados en una plaza cercana como manda el buen viajero.

Osteria Da Fortunata — la pasta hecha delante de tus ojos

A ver: aquí el espectáculo es el local. Mientras haces cola, ves a los trabajadores del local estirando la pasta fresca a mano delante de toda la sala. Los tonnarelli (fideos un pelín más gruesos que los de casa) con cacio e pepe son de lo mejor que comimos en Roma, y la carbonara acompaña de maravilla. Los postres dejaron algo más que desear, pero créeme, si vas solo a por la pasta y los supplì, vale la pena el sitio y su cola.

Tonnarelli con cacio e pepe en la Osteria Da Fortunata, Roma

All’Antico Vinaio — el sándwich más famoso de Italia llega al centro de Roma

Sándwich de schiacciata de All'Antico Vinaio en Roma

Antes era un secreto de Florencia; ahora también lo tienes cerca de Piazza Navona. All’Antico Vinaio vende porciones de schiacciata (el pan toscano planito y crujiente) rellenas de lo que quieras: mortadela, porchetta (cerdo asado), finocchiona, queso untable con pesto de pistacho… El clásico es «La Favolosa» y, os digo de primera mano, el prueba, repite. La cola parece interminable, pero avanza rápido: es el sitio perfecto para un almuerzo de calidad por poco dinero, comiendo de pie en plena calle como reza la tradición.

Trastevere: la mesa romana por excelencia

Tonnarello

Si quieres una cena redonda en Roma, cruza el Tíber a Trastevere y busca Tonnarello. El local es enorme, está siempre lleno y tiene motivos para estarlo: tonnarelli con su salsa con un sabor que no se va de la cabeza, y una carta de cocina italiana de verdad, de la buena, con precios de barrio céntrico pero sin el engaño turístico. La especialidad, los tonnarelli a la carbonara y a la gricia (que suenan parecido, pero no son lo mismo). Ve temprano o reserva, porque en Trastevere a las 21:00 todo el mundo quiere cenar ahí.

Tonnarelli a la carbonara en Tonnarello, Trastevere

Zona norte (Piazza di Spagna, Piazza del Popolo): pasta del día y dulces

Pastificio Guerra — dos platos de pasta al día, sin piedad

Si vas por la zona de Piazza di Spagna a mediodía, apunta Pastificio Guerra: es un obrador con barra para llevar que cada día tiene 2 platos de pasta recién hechos (lo ponen en una pizarra: hoy cacio e pepe, mañana amatriciana…). Pides, te lo sirven en un contenedor, y te vas a comerlo donde mejor te siente, que en los jardines cercanos es delicioso. Precio de comida honesta y calidad de restaurante: por algo la cola de oficinistas y viajeros por igual llega antes de abrir.

Pompi — el tiramisú más famoso de Roma (y la panna cotta ni hablamos)

Pompi es EL tiramisú de Roma. Están situados en la zona norte de la Piazza di Spagna. Si el clásico ya nos dejó flipando, el de pistacho nos terminó de enamorar. Y la panna cotta… te lo aviso: no salgas sin probarla.

Si comes en Pastificio Guerra, te darás cuenta que este está justo delante, perfecto para el postre.

Tiramisú de pistacho de Pompi en Roma

Otros consejos para comer en Roma sin sustos

  • Huye del menú turístico de segunda. Si la carta está en 6 idiomas y la foto del plato ocupa media página, seguro que hay algo mejor a 200 metros.
  • El «servicio» y el coperto: en muchas cartas aparece un cubierto (pan y servicio) ya incluido. Es normal en Roma, no te lie.
  • Bebe de las fuentes (nasoni): son potables y gratis. El agua de Roma sabe a triunfo.
  • Prioriza el callejón con encanto a las vistas al monumento: los restaurantes con terraza frente al monumento pagan alquileres carísimos y eso se nota en la carta. Para dos calles a la izquierda y come mejor por la mitad de precio.
  • Ojo con el horario de cocina: en Roma se come de 13:00 a 15:00 y se cena de 19:30/20:00 a 22:30/23:00. Fuera de eso, la cocina descansa.

Cómo encontrar tu sitio para comer con Trively

Y ahora la confesión: nosotros no apuntamos esta lista en un papel. La llevamos dentro de Trively, que encima no deja que nos equivoquemos de barrio o de horario: el sitio para comer se busca en el hueco exacto entre dos actividades, comprobando que esté abierto en esa franja concreta, y se añade al itinerario con un toque. La cena de grupo se divide después desde la app, sin cuadernos ni cuentas del móvil.

Comer en Roma es la mitad del viaje (y no exageramos, pregunta a cualquiera que haya probado la carbonara de Da Fortunata). Guarda esta guía, invita a tu grupo al plan y a hacerse un hueco entre todos: Roma no espera, y la pasta, tampoco.

Precios y horarios cambian con frecuencia: compruébalo en las webs oficiales antes de ir.