por GodOfTrively Guías de viaje

Dónde comer en Cracovia: los mejores sitios

Pierogi, zapiekanki del Plac Nowy y los bares de leche donde Cracovia come por poco: la ruta gastronómica por Kazimierz y el centro.

Cracovia tiene una de las gastronomías más injustas de Europa: poca gente viaja por su comida y, sin embargo, come de escándalo por precios que en el resto del continente serían de risa. Pierogi, zapiekanki, sopas que quitan el frío y los famosos bares de leche donde la ciudad come de verdad. Esta guía es nuestra ruta por zonas con los sitios que medio Internet coincide en recomendar, y que nosotros ratificamos tras días de pruebas gastronómicas muy (muy) serias.

Una nota rápida sobre la comida polaca: el żurek (sopa de centeno fermentado en pan), los pierogi (empanadillas saladas y dulces), la zapiekanka (la baguette a la brasa), el bigos (el guiso del cazador) y el oscypek (queso de oveja ahumado, manjar camino de Zakopane). Todo esto ya te lo contamos con cariño en nuestra guía de viaje a Cracovia; aquí te digo dónde ir a por cada cosa.

Zona Kazimierz: zapiekanki, pierogi y mucho más

Okrąglak — el quiosco de zapiekanki del Plac Nowy

Esta plaza contiene una de las mejores ofertas gastronómicas con relación calidad-precio de Polonia. En el centro del Plac Nowy hay un edificio circular lleno de ventanillas que despachan zapiekanki —baguette abierta, champiñones, queso fundido y lo que le quieras añadir— por menos de 7 euros. La eterna disputa es entre los puestos más famosos (Endzior y Zapiekanki od 1980): nuestra recomendación es bien simple: coge cualquiera, todos los que probamos y vimos tenían una pinta brutal. Se come de pie ahí mismo o, si tienes suerte, en alguna de las pocas mesas que puedes encontrar en la misma plaza.

Zapiekanka en el quiosco Okrąglak del Plac Nowy en Cracovia

Kuchnia u Doroty — la cocina de la abuela polaca

La institución de Kazimierz para comer barato, rápido y con sabor a casa. No busques manteles de lino: aquí el orden del día son platos del día escritos en polaco, cola de locales y una barra que no da tregua. Nosotros pedimos el bigos y las placki ziemniaczane: la relación calidad-precio es de las mejores de la ciudad.

Plato de cocina casera polaca en Kuchnia u Doroty, Cracovia

Pierogarnia Krakowiacy — cocina típica de muy buena calidad

Una cadena especializada en pierogi con locales por la ciudad que nunca falla: es la opción perfecta si quieres una comida saciante sin entretenerte. Platos de pierogi contundente, con rellenos de espinacas, champiñones, lentejas y zanahoria (veganos) y edulcorados de arándano. Ideal si quieres comer sentado y bien, pero no dispones de mucho tiempo.

Hamsa Hummus & Happiness — el paréntesis del falafel

Después de tres días de pierogi, el cuerpo pide un respiro, y Hamsa en la calle Szeroka es el mejor de Kazimierz: cocina israelí con hummus, falafel y mezze para compartir en una sala llena de luz y plantas. Vegetariano de los buenos y un soplo de aire fresco entre tanta masa. El plato grande de hummus para compartir es de premiar.

Los bares de leche (bar mleczny): donde come Cracovia

Los bares de leche son comedores que quedaron de otra época y que el estado sigue subvencionando para que la gente coma barato: sala sobria, bandeja en mano, carta en polaco y señoras al frente de la barra dispuestas a ayudarte con gestos y una sonrisa. Es la forma más auténtica (y más barata) de comer en Polonia. Tres imprescindibles:

Milkbar Tomasza

La versión moderna y coqueta del bar de leche, a un paso de la Plaza del Mercado: ladrillo visto, luz natural y una carta que se atreve con el desayuno (tortillas, bagels, creps) además de las clásicas sopas y los pierogi. Perfecto para empezar el día antes de asaltar el casco antiguo.

Bar Mleczny Pod Temidą

El clásico en la calle Grodzka, la que conecta la plaza del Mercado y el castillo de Wawel. Allí te topas con una decoración de época, comensales de todas las edades y platos caseros (schabowy, las tortitas de patata con gulash, pierogi) por precios de otra época. El sitio para sentirse cracoviano por pocos zloty.

Polski Smaki

Cerca de la Plaza del Mercado y renovado con manteles de cuadros y tarros de encurtidos: un bar de leche moderno y con encanto. Las albóndigas de pollo con salsa de tomate y albahaca (pulpety) son un clásico que gana siempre, y sus pierogi no se quedan atrás.

Para una cena con encanto: Starka en Kazimierz

Si queréis subir un peldaño una noche, Starka (en la calle Józefa, Kazimierz) es nuestra apuesta: paredes rojas, luz de vela y cocina tradicional polaca elevada, con el magret de pato con salsa de frutas del bosque como buque insignia. Además son famosos por sus vodkas macerados con sabores (pera, jengibre, hierbas): la degustación es el cierre perfecto de la cena. Reserva en fin de semana.

No olvidemos el street food y los dulces

Si algo se nota mientras caminas por la ciudad, es que les encanta la comida callejera y el tomar para llevar, especialmente con los puestos donde vendían bocadillos, kebabs, la ya mencionada zapiekanka y, sobre todo, obwarzanek: unos gruesos anillos de pan trenzado que venden en casi cualquier esquina en unos carritos azules.

Además, nos dimos cuenta de que les encanta la repostería, y sinceramente, nos dio la impresión que cada local tenía su propia versión de cada postre. Entre ellos, destacamos:

  • La napoleonka o kremówka (según la zona de Polonia). Un pastel de crema que impone lo voluminoso que es, con una capa arriba y abajo de hojaldre. Como curiosidad, se dice que este postre era el favorito del Papa Juan Pablo II (por algo sería).
  • Los pączki. Unos bollos fritos tradicionales de Polonia, similares a las berlinas o donas rellenas, que se pueden comprar en numerosas pastelerías de la ciudad. Recomendamos probarlos en Dobra Pączkarnia, una de las cadenas más famosas de la ciudad, con tres establecimientos en el centro y alrededores.
  • El sernik krakowski. Una tarta de queso tradicional polaca elaborada con requesón molido sobre una base de masa quebrada y decorada con una rejilla de tiras de masa en la parte superior.
  • La tarta Karpatka. Un pastel tradicional de origen polaco que se compone de dos capas de masa choux y un abundante relleno de crema. Su nombre proviene justamente de los montes Cárpatos, a los cuales recuerda esta tarta debido a su superficie irregular y blanca, similar a unos picos nevados.

Consejos para comer en Cracovia sin sustos

  • Lleva efectivo. Los bares de leche pequeños y los puestos no siempre aceptan tarjeta, y ahí es donde mejor se come de la ciudad.
  • Los bares de leche cierran pronto. Muchos abren al mediodía y echan la persiana temprano: ve a primera hora o a la hora del almuerzo.
  • La zapiekanka, mejor compartida. Son enormes: pide media si vas a seguir comiendo después.
  • Prueba el oscypek asado en los puestos de la calle o, mejor, camino de Zakopane. La merienda que no sabías que necesitabas.
  • Bebe kompot (la bebida de frutas de casa) y acompáñalo de cerveza local: el dúo cracoviano por excelencia.
  • Comer bien sale por menos de lo que te gastas. Una comida completa en un bar de leche puede costarte menos de 10 euros.

Cómo encontrar tu sitio para comer con Trively

Nuestra lista no va en papel, va en Trively: cada parada guardada por zonas en el mapa del viaje, con horario y nota de precio, y la cena dividida entre el grupo sin cuadernos. Cuando alguien pregunta «¿y qué comemos?», la respuesta ya está ahí, en el plan del grupo.

Comer en Cracovia es de las cosas que más se recuerdan del viaje, y por poco dinero. Guarda esta guía, invita a tu grupo al plan y a haceros un hueco entre todos: los pierogi no esperan. Smacznego!

Precios y horarios cambian con frecuencia: compruébalo en las webs oficiales antes de ir.